miércoles, 10 de enero de 2018

Federico Heraclio Cantú Garza
El tríptico de Lord Byron 1928-1929
Colección de Arte Cantú Y de Teresa

Estos tres liensos pintados por Federico Cantú entre los años de 1928 y 1929
Son piezas emblemáticas dentro de la larga carrera pictórica del artista
Si bien su iconografía es de corte sacro y mitológico 
Las obras están vinculadas dentro de una historia en común:
La primer retrospectiva que tuviera de Federico Cantú en su paso por Los Ángeles California 1928-1929



Exposición Park 1929 Federico Cantú

En un breve respiro tomado por Federico Cantú dentro de su larga estancia en Paris 
en el verano de 1928, por fin el joven artista ve la posibilitada de exponer en Los Ángeles California , esta retrospectiva que anticipaba la muestra del entonces ya consagrado José Clemente Orozco en el mismo lugar, mostraría la visión de un artista mexicano recién llegado de Paris.

Ayudado por la critica de Arthur Miller, Edward Doro y José Vasconcelos desde entonces el joven pintor daría mucho de que hablar con sus temas universales. 
La retrospectiva mostraba un centenar de pinturas, esculturas, dibujos y grabados con temas como “Arlequín”, “Los Novios”, “Escenas de celos” , “Centauros” y El Tríptico de Lord Byron ( Madona, Homenaje s Lord Byron, Descanso en la huida a Egipto )

En 1930 Federico Cantú regresaría a Paris donde trabajaría por cuatro años mas para regresar a Mexico en 1934y pintar junto con Roberto Montenegro la obra del Bar Papillon y así iniciar una larga carrera de pintura mural y arte monumental.
Ya encumbrado con la fama lograda en las exposiciones del MOAM, Metropolitan Museum , Philadelphia Museum , Art Club of Chicago, Palacio de las Bellas Artes y un sin numero de muestras mas surge la obsesión de localizar la obra temprana y ayudado por el Doc. McKinley Helm, localiza y recupera en 1950 de la Colección Betty Bher los tres lienzos que Decide bautizar en grupo como “El tríptico de Lord Byron”

Hoy en dia ambas tres obras viajan a destiempo en diferentes exposiciones, sin embargo las tres seguirán juntas formando parte medular de la obra de Federico Cantú dentro de la Colección CYDT

Adolfo Cantú
©Federico Cantú 1989-2018

Federico Cantú
Aniversario Luctuoso
XXIX
29 de Enero 2018

Cadereyta de Jiménez 1907

Ciudad de Mexico 1989

jueves, 16 de noviembre de 2017

Federico Cantú y el IMSS
Exposición
Documentos- Fotografías – Proyectos murales – Esculturas- Grabados
Desarrollo Cultural IMSS & Colección de Arte Cantú Y de Teresa
Diciembre 2017

Paseo de la Reforma 476
Ciudad de México

Federico Cantú and the IMSS
Exposition
Documents - Photographs - Wall projects - Sculptures - Engravings
IMSS Cultural Development & Cantu & Teresa's Art Collection
December 2017

Paseo de la Reforma 476
Mexico City

domingo, 12 de noviembre de 2017




Erotic art is nothing less than the history of human desire in all its manifestations. The enraptured passion for the forbidden fruit finds free expression in the erotized drawings found throughout hundreds of works conceived by Federico Cantú.

martes, 31 de octubre de 2017


Day of the Dead (SpanishDía de Muertos) is a Mexican holiday celebrated throughout Mexico, in particular the Central and South regions, and by people of Mexican ancestry living in other places, especially the United States. It is acknowledged internationally in many other cultures. The multi-day holiday focuses on gatherings of family and friends to pray for and remember friends and family members who have died, and help support their spiritual journey. In 2008, the tradition was inscribed in the Representative List of the Intangible Cultural Heritage of Humanity by UNESCO.

The holiday is sometimes called Día de los Muertos in Anglophone countries, a back-translation of its original name, Día de Muertos. It is particularly celebrated in Mexico where the day is a public holiday. Prior to Spanish colonization in the 16th century, the celebration took place at the beginning of summer. Gradually, it was associated with October 31, November 1 and November 2 to coincide with the Western Christianity triduum of AllhallowtideAll Saints' EveAll Saints' Day, and All Souls' Day

domingo, 29 de octubre de 2017

Cuando en el verano de 1928 regresa Federico Cantú de 
Esa primera etapa de vida en Paris 1923-1928 Se desvive por narrar los aciertos y desaciertos de su vida como Pintor y Escultor, tanto Luis Ortiz Monasterio y Federico Cantú
Habían transitado dentro del proyecto denominado 
“Escuela al Aire libre de Coyoacán”  fundado y dirigido por Alfredo Ramos Martínez

Pero ahora el fin delos años 20s forjaba el carácter y estilo de Cantú Y Monasterio mientras esos cambios políticos y sociales sacudían el mundo tanto en la educación como en las tendencias y costumbres artísticas que se vivían a destiempo en un nuevo episodio denominado “El Renacimiento de la Escuela Mexicana”  en el cual los mas viejos trataban de fijar el camino del Arte
¡Como si el arte se pudiera condensar en pleno siglo XX en un solo estilo! 




Monasterio por su parte, en ese momento trabajando ya en la docencia despues de haber probado fortuna en USA entre 1925-1926 y convenía un estilo académico el cual le serviría pronto para dar un salto a la modernidad.

De repente entre julio de 1928 y mayo de 1929  un grupo de maestros de la Escuela Mexicana convienen en buscar nueva fortuna en California USA,  Diego y Frida , Siqueiros , Orozco , Ramos Martínez  y por supuesto Cantú a sus 21 años y Monasterio a sus 22 deciden jugar con la posibilidad de nuevo de una buena fortuna en el extranjero.

Quizá una carta de Federico Cantú fechada en marzo de 1929 puede revelar el pensar y la situación vivida por ambos .

-Luz y yo- dice Cantú- nos sentimos solos, nuestros únicos amigos en Los Ángeles California  son los Monasterio y ahora ya no los vemos tan frecuentemente, porque Luis esta trabajando de mesero y cuando tiene tiempo trabaja en la escultura!  

En 1929 Federico Cantú había logrado ya exponer en diferentes galerías además de haber pintado su primer obra mural en una parroquia de Pasadena California, ahora tenia la oportunidad de montar en el invierno una retrospectiva en Exposición Park en Los Ángeles ( a pesar de contar solo con 22 años de edad) , esta muestra seria seguida por la exposición de otro mexicano: José Clemente Orozco en el mismo Museo . Por su parte  Monasterio no había contado con la misma suerte y es que no es lo mismo montar y trasladar liensos que trabajar y devastar bloques escultóricos de piedra.

Sin mas y con miras a nuevas exposiciones en Nueva York, Federico Cantú deja la Ciudad de Los Ángeles para despues trasladarse de nuevo a Paris y no regresar a México por el momento, sin embargo y sumada la mala fortuna del crack bursátil Los Monasterio deciden regresar a México para dedicarse de nuevo a la docencia y la escultura.

Ya en 1935 La Escuela mexicana con la buena fortuna del surgimiento de la Galería de Arte Mexicano comandada por Inés Amor el arte mexicano tendría un nuevo respiro, al grado que Federico Cantú instalaba ahora su nuevo Atelier en Nueva York (1938-1941) y de nuevo la correspondencia de Federico nos permite entrever las realidades entre ambos.

Noviembre de 1938 NY
-Ayer estuve en un coctel platicando con Frida Rivera que pronto se va a Paris con los Breton-
-Estoy tratando de convencer a Monasterio para que se mude a Nueva York, pero no me hace caso, ya le dije que ahora si, aquí hay mucho que hacer!-

Ya en 1938 La brecha económica entre ambos maestros se estaba separando a pasos agigantados 
Si bien las biografías de ambos amigos coincidían, la realidad ahora era otra:  Federico y Luz Cantú que habían tenido su primogénito en esa época (1928-1929) de Los Ángeles California al igual que Luis y Anita Monasterio , ahora se desdibujaba en ambas biografías que habrían tomado en la ultima década diferentes connotaciones, porque a pesar de que Federico y Luis habían crecido separados de la figura paterna y habían crecido en el arte equidistantes a todo lo establecido y habrían surgido ambos “hijos de si mismos” las oportunidades no se habían alineado de la misma manera.

 La diferencia quizá se encontraba en que Monasterio cargaría con su familia pese a todas las carencias y Federico simplemente la encargaría. 
Contaba Luz Fabila de Cantú que Loreley (madre de Federico) le decía cundo Fede nació en mayo de 1929 :
 - “Tienes que comprender que un pintor no puede andar con estos temas de la paternidad, él requiere de la tranquilidad de su taller y modelos para poder crear y triunfar”-


Esta pequeña obra escultórica  de Luis Ortiz Monasterio fechada 1939
Nos refleja varios puntos nunca antes tratados:
.

 Primeramente es un pequeño fragmento de piedra Si bien surge de toda esta historia de lucha constante que se da entre el espíritu y la realidad, apenas un trozo de algún devaste de obra de gran formato , también es muestra de ese estilo DECO que cultivara entre la década de los 30s y 40s  y que apadrinara el proyecto del Monumento a la Revolución de Oliverio Martínez ( como bien lo cuenta Monasterio en el libro dedicado a la GAM publicado en los 80s) , Sin duda esta pequeña obra es el preámbulo de una obra monumental, integrada dentro del complejo escultórico dedicado en 1948 a el monumento a la Madre ; hora parcialmente destruido por el sismo del 2017 y que esperemos se restaure como homenaje póstumo a uno de los grandes escultores que Mexico lego al mundo.

Una obra que refleja la tenacidad de un hombre que a pesar de sus carencias económicas seguiría toda su vida fielmente el camino del arte.


Adolfo Cantú

Art Consultant & Specialist
Textos & acerbos documentales Adolfo Cantú-CYDT





Happy International Cat Day


sábado, 28 de octubre de 2017

Federico Cantú 1907-1989

“Preludio al Triunfo de la Muerte”
Colección de Arte Fideicomiso Casa Estudio Federico & Elsa


Obra moral que muestra el preludio del triunfo de la muerte
sobre las cosas mundanas, simbolizado a través de unos músicos
saltimbanquis acompañado de un esqueleto que toca la guitarra
vestido con su clásica lechuguilla , esperando que pronto la melodía
arrase la Tierra.
Al fondo aparecen dos personajes que recuerdan
 la noche veneciana a la luz de la luna paisaje yermo donde aún
se desarrollan escenas de destrucción.
En un primer plano, la muerte y su grupo en la fiesta de la mascarada ,
Federico Cantú sugiere los estamentos  sociales incluidos en una
melancólica fiesta donde se desgastan las costumbres del temprano
barroco La vida, la muerte, la música, la danza y el arte que la burguesía
veneciana acostumbraba degustar inmerso en este lienso a manera de
composición composición dedicada a la memoria de Brugel el Viejo



Solo los Eremitas triunfan en la Muerte – Decía Cantú-

Condenados sin que el poder o la devoción pueda salvarles esperan

en el preludio “El Triunfo de la muerte”  


Adolfo Cantú