lunes, 30 de octubre de 2023

 Y nos convertimos al catolicismo por esnobismo … y en la fista de mascaradas la bella Magdalena nos presento a Jesus 

Renato 


Federico Cantu 1907-1989


 for crucifixions took on many shapes. Seneca the Younger (c. 4 BCE–65 CE) states: "I see crosses there, not just of one kind but made in many different ways: some have their victims with head down to the ground; some impale their private parts; others stretch out their arms on the gibbet." According to Josephus, during Emperor Titus's Siege of Jerusalem (70 CE), Roman soldiers nailed innumerable Jewish captives to crosses in various ways.

At times the gibbet was only one vertical stake, called in Latin crux simplex. This was the simplest available construction for torturing and killing the condemned. Frequently, however, there was a cross-piece attached either at the top to give the shape of a T (crux commissa) or just below the top, as in the form most familiar in Christian symbolism (crux immissa). The most ancient image of a Roman crucifixion depicts an individual on a T-shaped cross. It is a graffito found in a taberna (hostel for wayfarers) in Puteoli, dating to the time of Trajan or Hadrian (late 1st century to early 2nd century CE).
Second-century writers who speak of the execution cross describe the crucified person's arms as outstretched, not attached to a single stake: Lucian speaks of Prometheus as crucified "above the ravine with his hands outstretched". He also says that the shape of the letter T (the Greek letter tau) was that of the wooden instrument used for crucifying.Artemidorus, another writer of the same period, says that a cross is made of posts (plural) and nails and that the arms of the crucified are outstretched Speaking of the generic execution cross, Irenaeus (c. 130–202), a Christian writer, describes it as composed of an upright and a transverse beam, sometimes with a small projection in the upright



Crucifixión

 

 

Despues de ver una pintura, de volver y volver a verla, hay que cerrar los ojos y contemplarla

 

Durante la década que pasara Federico Cantú viviendo en Paris 1924-1934 ) , su pintura y temática fue tomando un rumbo mas académico , mas profundo mas místico

Quizá fue el cambio de atelier  - de Montparnasse a el del barrio Latino - y ahí encontrase con la cercanía de la “Eglice de sait Severin”   quien logra eclipsar su vocación sacra o de igual forma se podría tratar de su rechazo a la creencia surrealista de negar la religión! 

Lo cierto es que existen testimonios pictóricos de arte sacro ya abordado por él en 1925 y que culminara con su primer encargo mural para la Iglesia de Pasadena California en 1928  y que estría coronado por la Madona y Descanso en la Huida a Egipto que expuso en el Museo de Los Ángeles California en 1929 ( a los 22 años)

Exposición seguida de laque montara su maestro Alfredo Ramos Martinez en el mismo recinto!



Despues de dejar atrás Paris y ya incorporado a la escuela mexicana tenemos una infinidad de temas bíblicos que reiterara igual que Salvador Dalí en los Museos de Nueva York . ( recordemos que muchos de los pintores y escultores parisinos de la época que va de 1936 a 1942  trasladaron su atelier a Nueva York, lo mismo los galeristas como Pierre Matisse )

 

Con en surgimiento de la Segunda gran guerra, Federico se da a la tarea de pintar el Mural en la Parroquia de San Miguel Allende  en 1943( destruido por el padre Mercadillo y sus fanáticos)  , seguido de los temas de la Purisima en Monterrey en 1945, y la Pinacoteca Virreinal.  En los años siguientes y utilizando como modelo su Cristo de caña con aplicaciones de Madera , latón, piedra y madera , desarrolla una serie de obras de caballete que fue colocando en las mas prestigiadas colecciones y Museos : Museo Vaticano , Philadelphia Museum, Santa Bárbara Museum, Colección Licio Lagos ,Colección Banamex , Colección Misioneros de Guadalupe, etc.

 

Sin dudad Federico alcanzo lo sublime de su obra en los sacro y en lo profano, esos frescos , oleos y grabados y esculturas son profundamente hermosos.

Dotado de un gran sentido del humor, decía :  a Diego le decimos ateo porque le gusta el ate de Morelia , pero Orosco se enojaba mucho conmigo, me decía– mire Cantú porque pinta a esas vírgenes como mujeres despampanantes y hermosas! – bueno yo las pinto asi , porque asi las veo ¡- pero se ve que usted ve de diferente forma a la mujer!



 



Para finalizar esta idea;

Las obras de arte al igual que la leyenda del “violín rojo” siguen el cauce inesperado de sobrevivencia, que va mas allá de la vida del autor o de un coleccionista , estas obras saltan de mano en mano, a veces por desconocimiento  o por simple azar,  hasta que un dia pueden encontrar un lugar estable para perdurar por siglos.

 

 

Adolfo Cantú

Coleccion de Arte Cantú Y de Teresa





 

CYDT 010 O-FC

Madona 1928

Federico Cantú Garza 1907-1989











CYDT 010 O-FC

Madona 1928

Federico Cantú Garza 1907-1989

Madona  1928  & La Epifanía 1942

Federico Cantú 1907-1989

 

Federico y su obra sacra

La inclinación religiosa de Federico Cantú surge dentro de su obra a partir de su estancia en el Paris de los años 20, bocetos en cuadernos de trabajo llevados primeramente a trabajos de caballete pronto se convierten en obras murales que acompañaran la narrativa del artista durante toda su trayectoria , quizá como bien lo expresaba el propio Cantú , su pincel esta poseído por la mano de Dios quien constantemente lo guía como fueron guiados todos los maestros del Renacimiento Italiano

 


 

Del libro del apocalipsis

«El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza»

 

(Apocalipsis 5:6, 7:14, 13:8, etcétera). Pero sería correcto decir también que esta imagen es absolutamente central en toda la teología cristiana: el cordero ha sido una de las imágenes simbólicas centrales de la religión cristiana desde los primeros siglos de su existencia; la idea del cordero sin mancha, sacrificado por los pecados de los hombres ha sido uno de los leitmotivs (motivos) del cristianismo a través de su historia. De acuerdo con esto, uno podría esperar que las páginas del Nuevo Testamento estén llenas del imaginario del cordero, pero es bastante sorprendente, que aparte del libro de Apocalipsis, casi no encontremos esta imagen aquí. No la encontramos en las epístolas de Pablo, los primeros escritos del Nuevo Testamento;

Esto ocurre en el primer capítulo del Evangelio de Juan donde Juan el Bautista pronuncia esta enigmática exclamación: «He aquí el cordero de Dios, que quita los pecados del mundo».

 

El cordero de la Aqeda

 

Vayamos a los Tanajin, la palabra hebrea para cordero raramente aparece. Sin embargo, no es díficil adivinar dónde encontramos la palabra «cordero» por primera vez. Por supuesto, la primera cita se encuentra en Génesis 22, en la Aqedat Itzjak: Cuando Isaac es conducido a la montaña por su padre, le pregunta a Abraham: «He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?» en el libro de Apocalipsis, comienza aquí—, con la inocente, confiada y casi ingenua pregunta de Isaac: «¿dónde está el cordero para el holocausto?»

el Midrash explícitamente declara que Abraham ofreció dos sacrificios, comenzó con el sacrificio de su hijo y terminó con el sacrificio del carnero, y con esta tradición, se dice explícitamente que Isaac es el cordero de la ofrenda quemada:  אתה השה לעלה בני” -«Tú eres el cordero, mi hijo»

la imagen cristiana del cordero, cuya muerte y resurrección tienen un poder expiatorio y un efecto redentor en nombre de las generaciones futuras, está claramente relacionada con este sacrifício de Isaac (Aqedat Itzjak) en la tradición judía. La próxima vez continuaremos discutiendo esta conexión.